8.4.06

Tomás en la UAM, desde el viernes 7 de abril

En la obra de Tomás Gómez Robledo las formas tienen algo de nudo citadino, que admite volúmenes en donde la sombra es un invitado cordial. Un artista como Gómez Robledo ejerce un dominio sustancial del dibujo, del espacio y del color; con ello permite que aparezca una imagen emblemática de nuestros tiempos: el Museo Guggenheim de Bilbao. Esa construcción sirve de motivo a un creador que establece sus variaciones de luz y de perspectiva; si en otro tiempo Claude Monet hizo algo similar con la Catedral de Rouan, Gómez Robledo lo hace con la frescura y el rigor de un artista del siglo XXI.
Andés de Luna

9.3.06

Nos vemos al rato:

3.3.06

"Puerto Bilbao", exposición guggenhiana de Tomás

se hará en la Casa de la Cultura de Tlalpan (Camino a Santa Teresa, esquina Zacatépetl, Bosques del Pedregal. Tel. 5606 3839). La inauguración será el jueves 9 de marzo a las 19.
Mañana, dos imágenes de adelanto. El domingo, una tinta.

Acerca de Bilbao


El lugar, aéreo, impalpable, demencial, seduce: el río, la autopista, el cielo tiran sus bandas de colores alrededor de la oronda arquitectura, puesta ahí desde antes de la gallina y del huevo. Y la tinta de Tomás no hace gran cosa, más que decir con fondos, líneas, reverberaciones que el lugar, aéreo, impalpable, demencial, seduce. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?

23.2.06

En relación con las obras colectivas,

valga esta reflexión sobre Los reos, un homenaje a Rodin

Este conjunto de obras, que ahora presentamos, forma ya una segunda exposición y es parte de un trabajo iniciado hace aproximadamente tres años; en él nos propusimos —a modo de experimento— pintar juntos, Tomás Gómez Robledo y yo, José Barbosa, en el mismo cuadro, con entera libertad y con la idea de que la obra fuera el resultado del esfuerzo común. Escribí “nos propusimos”, pero corrijo, la propuesta fue de Tomás y yo la tomé con ciertas reservas. El primer cuadro así realizado resultó muy bueno y eso fue un incentivo para continuar.

Esta manera de trabajar en equipo tiene varias ventajas:

a) Nos concede un intenso aprendizaje.

b) La necesaria comunicación, el hecho de compartir o de disentir en algunos puntos de vista fue un estímulo para la realización de la obra.

c) Establecimos un compromiso de trabajo que tratamos de cumplir puntualmente.

El aprendizaje fue doblemente provechoso, además de aprender uno del otro, aprendimos a trabajar el cuadro juntos, a veces al mismo tiempo —aunque no necesariamente— y con un buen margen de libertad individual. Cabe aclarar que este trabajo conjunto no impide que cada quien continúe haciendo su trabajo personal.

Durante nuestro trabajo juntos tratamos de no repetir el mismo procedimiento de un cuadro a otro, no encontramos una fórmula y en ningún momento nos convertimos en fabricantes de cuadros.

El trabajo en equipo entre dos o más pintores apareció en el inicio mismo de la Historia del Arte. Las pinturas de las cuevas de Altamira, en España, y las de Baja California, al norte de nuestro país, son, indudablemente, obra de varios artistas. El mismo fenómeno se dio en los talleres del Renacimiento, que funcionaban también como escuelas. Ya en el siglo XVII, Rubens tuvo como colaboradores nada menos que a Van Dick y a Jordaens. Aquí en México, los muralistas contaron con grandes equipos de pintores, de los cuales salieron algunos de nuestros maestros.

Sea toda proporción guardada, solamente quiero señalar el hecho de que la colaboración para crear pintura ha sido algo bastante común.

En nuestro caso, una vieja amistad y una admiración compartida hacia Auguste Rodin nos condujo a trabajar tomando como punto de partida la obra de este Maestro, que, por cierto, también contó con un buen número de colaboradores.

De un tiempo para acá, se ha puesto de moda pintar cualquier cosa y luego redactar un chorizo más o menos comprensible para justificar esas obras. Para nosotros, la pintura se sigue haciendo ahí, frente al cuadro, y tendrá, necesariamente, una fuerte carga emotiva, perceptible para quien tenga alguna sensibilidad. Esto puede parecer poca cosa ante la gran cantidad de discursos y manifiestos, que proponen siempre una evolución o una revolución en el arte, que prometen transformar al hombre, hacer que dé un paso más en su ya largo camino. (Algunos lo han logrado, hay que decirlo.)

No aspiramos a tan nobles propósitos, entregamos esta obra a la consideración de todos los que se detengan a apreciarla, y que la comprensión se dé sin palabras, en silencio, ahí donde el hombre comprende las cosas: en el interios de sí mismo.

José Barbosa

11.2.06

Colectiva este jueves

Miradas a México. Colectiva de unos 20 de quienes hemos sido alumnos de Gilberto Aceves Navarro. Jueves 16 de febrero, a las siete y media, en la Casa de la Cultura de la Delegación de Tlalpan, Casa de las Bombas, un enclave de la colonia Condesa en el meritito sur de la ciudad.
Camino a Santa Teresa s/n, esquina Zacatépetl, Bosques del Pedregal.
Teléfonos: 56.06.90.02 y 56.06.38.39

8.2.06

¿Cuál "Pelele"? ¿Éste o el del 15 de enero?

Vínculo

6.2.06

Paisaje para gozar el puente


















En la playa

Se va esta exposición,

pequeña y bella, con sus milagros ecuestres, sus Gracias y Pomonas, bronces, dibujos y temples. Ojalá puedan verla y aún alcancen el bien hecho catálogo, impreso en Italia.

Marino Marini, Autorretrato